Toda una aventura, la que depara este trayecto en bici por el suroeste de Fuerteventura, un periplo por zonas solitarias que arranca en el puerto de Los Molinos y continúa entre corrales de piedra para las cabras, −siempre presentes en el paisaje majorero−, montañas y barrancos. Hay que estar en plena forma porque el terreno no siempre es ciclable al cien por cien, y en ocasiones se necesita cargar la bici para seguir avanzando. Ajuy, en Pájara, es un buen sitio para reponer fuerzas hasta que se ‘conquista’ la bonita playa de La Solapa.